23 febrero, 2004
Nitrofuranos en ceras
Dinámica de la contaminación generalizada con nitrofuranos
 

Resumen:

Recientemente se ha desarrollado y puesto a punto un nuevo método para la determinación de AOZ (furazolidona) en cera de abeja. Con esta nueva herramienta analítica hemos podido confirmar las especulaciones teóricas sobre la solubilidad de los nitrofuranos en la cera, dada la afinidad química de estas  pequeñas moléculas con la alta proporción de sustancias hidrofóbicas presentes en la cera. Esta situación se hace especialmente notoria debido a la residualidad de los nitrofuranos y los bajos límites de detección de los métodos analíticos disponibles.

También hemos comprobado experimentalmente en el laboratorio,  que los nitrofuranos de la cera migran a la miel si hay un contacto físico directo, y que esta situación se acelera a altas temperaturas pues aumenta la energía cinética molecular involucrada en el mecanismo de difusión.

Evidencias experimentales:

Con esta información nos resulta posible confirmar y explicar las siguientes situaciones previamente registradas:

  • Cuando se extrae la miel de panal en frío, ésta arroja menores valores de nitrofuranos que la misma miel extraída en caliente.
  • Colmenas que no estuvieron tratadas este año con medicamentos contaminados con nitrofuranos, arrojaron resultados positivos en el análisis de la miel correspondiente.
  • Después de un estudio detallado, no ha sido posible demostrar una relación directa entre la presencia de nitrofuranos con la de otros antibióticos de uso habitual.
  • De la comparación de los gráficos estadísticos adjuntos, surge que la incidencia de mieles con niveles altos de  AOZ bajó comparando diciembre 2003 (mayoritariamente miel de cosecha 2003)  con la miel de cosecha 2004 (datos de enero). En general los apicultores involucrados en este estudio habían recibido recomendaciones especiales para desopercular en frío y no en caliente previendo los resultados de estas investigaciones.
  • También surge de los gráficos mencionados, que un alto porcentaje de miel arroja resultados positivos de nitrofuranos, y que la enorme mayoría de estos positivos corresponden a concentraciones inferiores a 1 ppb.
    Este hecho indica que es más probable una discreta contaminación generalizada, que la ocurrencia de situaciones puntuales de contaminación directa.
  • La dispersión de la cantidad de nitrofuranos en distintos puntos de una misma miel es alta, pero aún teniendo esto en cuenta, se observa que la concentración de nitrofuranos en un tambor es mayor en la parte superior que en la inferior, lo cual tiene directa relación con la decantación natural de las sustancias cerosas por diferencia de peso específico.
  • La miel homogeneizada, si tiene demasiada cera en el momento de ser calentada, presenta mayores niveles de nitrofuranos respecto de los que se esperaba obtener a partir de la materia prima previamente analizada.

Observaciones:

  • La problemática de los nitrofuranos está extendida a lo largo y a lo ancho de todo el país, sin especial prevalencia de ninguna área geográfica.
  • Es de público conocimiento de que circularon y se aplicaron medicamentos que contenían nitrofuranos en su formulación, y que esta situación se dio  hasta no hace mucho. Quienes aplicaron estos medicamentos hace tiempo, habrían contaminado involuntariamente la cera de su colmena, y dado el alto poder residual de los nitrofuranos en una matriz de esta naturaleza, sucede que aún al día de hoy se detectan  contaminaciones aunque estas formulaciones ya no se utilicen.
  • Además existen en la actualidad otros medicamentos que contienen nitrofuranos, algunos a nivel de trazas. Podría suceder en este último caso, que éstos estén presentes en las materias primas no como principios activos incorporados deliberadamente en virtud de su acción farmacológica, sino en carácter de contaminantes. La existencia de muy pequeñas concentraciones de nitrofuranos (trazas mensurables en partes por millón o ppm, por ejemplo, no detectables con los métodos de control de pureza que se aplican rutinariamente en los sistemas de calidad habituales), aún dan lugar a contaminaciones sí detectables en la miel (a pesar de la dilución del medicamento cuando queda aplicado en la colmena), dada la alta sensibilidad de los métodos analíticos disponibles, capaces de generar resultados que se informan en partes por billón o ppb, y que por lo tanto alcanzan a medir concentraciones de hasta 3-5 órdenes inferiores en magnitud, dependiendo del caso.

Conclusiones:

  • En una colmena tratada con medicamentos que contienen nitrofuranos, además de contaminarse directamente la miel, se contamina también la cera. Esta cera puede contaminar la miel de años posteriores aún cuando el apicultor no cure más, y puede también contaminar a otras colmenas no tratadas con medicamentos contaminados, a través de la cera reciclada y del traslado de núcleos.
  • En las ceras tradicionalmente no se analizan residuos de medicamentos veterinarios porque no es un producto ingerible por seres humanos o animales. No están afectadas entonces por planes de monitoreo oficiales. Sin embargo, a partir de este descubrimiento debería hacerse un control de rutina cada vez que se compre cera estampada o para estampar, o núcleos.
  • La muestra de cera representativa de una colmena debería ser tomada de la cámara de cría, pues es la que más expuesta estuvo a medicamentos.
  • Sólo se debería utilizar el procedimiento de desoperculación en frío. La cera debería separarse lo antes posible de la miel, por decantación o centrifugación sin demasiado calentamiento. Obviamente esto debe ir acompañado de la suspensión del uso de medicamentos no controlados rutinariamente, aún tratándose de productos autorizados.
  • La contaminación de las ceras en una colmena sin cambios o mantenimiento, irá decayendo naturalmente en pocos años si se evitan desde hoy los medicamentos contaminados.
  • En función de todo lo expuesto, es también predecible la aparición de mieles contaminadas con nitrofuranos en otros países productores además de Argentina.